san-pedro.org és l'espai a la xarxa de la comunitat parroquial de Sant Pere Apòstol, per construir comunitat també des d'internet
Empezamos hoy la semana santa. La lectura de la pasión que acabamos de escuchar, nos ha puesto ante nuestros ojos Aquel que será el centro de todo cuanto vamos a celebrar en los próximos días: Jesús, el Señor, que con toda fidelidad, con todo amor, sigue el camino que lo llevará a la cruz.
Como cada año, estos días que ahora empezamos nos conducen al recuerdo y a la celebración de lo más hondo que creemos, lo más vivo de nuestra fe cristiana. Nosotros, y vale la pena que nos detengamos a pensarlo, creemos en ese hombre que la autoridad ha detenido, que ha sido víctima de un juicio sumarísimo, que no ha podido defenderse de las calumnias que se han lanzado contra él, que ha tenido que pasar como un ladrón y un bandolero, que ha sido duramente torturado, que ha terminado su carrera del modo más desgraciado: ejecutado en público, como un espectáculo.
Nosotros creemos en ese Jesús de Nazaret. Porque entendemos que esa muerte es la muerte de alguien que había convertido su vida en un manantial de bondad, de amor, de pasión por la justicia y la libertad. La muerte de alguien que vivió poniendo en el mundo todo aquello que Dios es: vida, verdad, servicio, amor, lealtad infinita a los hombres y mujeres. Alguien que nos hizo conocer totalmente lo que es Dios. Porque Dios es esto: el camino que siguió Jesucristo; las palabras, los hechos, las esperanzas que sembró en el mundo.
Esta vida, la de Jesús, terminó así: chocó totalmente con tanto mal, tanta cobardía, tanto pecado, tanta miseria que hay en nuestro mundo, y murió. Pero no terminó en el sepulcro, sino que con su Resurrección nos abrió el camino de la esperanza para todos y todas que creen en él.
Que estas celebraciones de Semana Santa nos introduzcan de lleno en estos Misterios, pues en ellos se hace presente todo lo más grande y profundo que creemos. Que nuestra participación sea auténtica y de verdad. Y que esta Eucaristía del Domingo de Ramos que estamos celebrando, nos haga participar de la vida nueva de Jesús.
Francisco Albuixech