benvingudes i benvinguts a

logo de la Web Parroquial San Pedro


san-pedro.org és l'espai a la xarxa de la comunitat parroquial de Sant Pere Apòstol, per construir comunitat també des d'internet

Contenido
La Torre, el logo de la parroquia

Organigrama

XXII DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO (A) - DIUMENGE XXII DE DURANT L'ANY (A)

HOMILÍA

El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo

Seguimos en este domingo hablando de la fe, como hemos hecho durante los anteriores domingos de este mes de agosto.

Recordamos los evangelios de estos domingos pasados: primero el evangelio de la barca en medio del lago, que nos llamaba a la confianza en Jesús que está presente entre nosotros aunque nos cueste reconocerle; luego, el evangelio de la mujer extranjera que insiste hasta obtener la curación de su hija, y que nos enseña que la fe consiste en estar convencidos de que Jesús puede darnos algo muy importante para nuestra vida y creer que realmente nos lo da; por fin, el domingo pasado, la profesión de fe de Pedro en Jesús como Mesías e Hijo de Dios, que es una invitación a reconocer también nosotros a Jesús como Guía, como aquel que más profundamente ha vivido la vida humana.

Esto nos decían los domingos anteriores. Y hoy el evangelio nos presente como la consecuencia de todo eso, como una observación y una llamada final. Para decirnos lo que implica la fe, lo que implica reconocer a Jesús como Guía, lo que implica reconocer que su camino es el que vale para el que intenta seguirlo.

¿Recordáis lo que nos dice la primera lectura? Es algo así como un trozo del diario intimo del profeta Jeremías: Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; me forzaste y me pudiste. En el fondo, también nosotros podríamos decir esas mismas palabras. También nosotros, sin saber demasiado como ha sido, nos hemos encontrado metidos en esta aventura de la fe. Jesús nos ha seducido y nos hemos dejado seducir, nos ha forzado, ha podido con nosotros. Es lo que el propio Jesús le decía el domingo pasado a Pedro: la fe no nos la ha metido dentro nadie de carne y hueso, sino mi Padre del cielo.

Pero entonces, esa fe que se nos ha metido dentro, ¿qué implica para nuestra vida? ¿Qué consecuencias tiene para nosotros? Jeremías decía que no le traía más que problemas, que le obligaba a ir siempre contra corriente, y que ya no podía más. San Pedro, en el evangelio, protesta también porque Jesús dice que su camino conduce a la muerte, y Jesús tiene que reñirle. Y luego, para que quede claro, añade eso de negarse así mismo, cargar con la cruz, perder la vida.

Y a nosotros, ¿también nos implica lo mismo? ¿También nos trae problemas, ir contra corriente, perder la vida? o ¿más bien no? Y si resulta que no, ¿será eso signo de que en realidad Jesús no nos ha seducido demasiado, que nosotros no nos hemos dejado seducir por él?...

Que esta Eucaristía de hoy fortalezca nuestra fe.

Francisco Albuixech

Realizada con software libreRealizada con sistema operativo GNU/LinuxRealizada con sistema operativo GNU/LinuxRealizada con distribución UbuntuRealizada con editor HTML BluefishRealizada con programación web con phpRealizada con base de datos web con mysqlRealizada con navegadores de referencia Firefox y ChromiumRealizada con navegadores de referencia Firefox y ChromiumRealizada con FTP FilezillaRealizada con retoque fotográfico con GimpRealizada con dibujo vectorial con InkscapeRealizada con edición multimedia con Kdenlive y CinelerraRealizada con edición multimedia con Kdenlive y CinelerraRealizada con conversión de formatos multimedia con WinFFRealizada con reproductor multimedia VLCRealizada con edición de PDF con PDF EditorRealizada con suite ofimática Openoffice | Contenidos bajo licencia Creative Commons | cumple el estándar XHTML 1.1cumple el estándar CSS 3.0cumple el estándar WAI-AA de accesibilidad

[Comunidad Parroquial San Pedro. Puerto de Sagunto]