benvingudes i benvinguts a

logo de la Web Parroquial San Pedro


san-pedro.org és l'espai a la xarxa de la comunitat parroquial de Sant Pere Apòstol, per construir comunitat també des d'internet

Contenido
La Torre, el logo de la parroquia

Organigrama

DEDICACIÓN A LA BASÍLICA DE LETRÁN - DEDICACIÓ A LA BASÍLICA DE LATERÀ A ROMA

HOMILÍA

Hablaba del templo de su cuerpo.

La fiesta de este domingo, dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, nos recuerda que Dios ha plantado su tienda entre nosotros. El nunca se ha desentendido de la humanidad. En la Biblia lo descubrimos activo, implicado con su pueblo, que sufría la opresión y la esclavitud; nunca lo dejó de la mano sino que lo acompañó en el camino hacia la libertad.

La mayoría de las grandes religiones consideran sus templos como el lugar del encuentro con Dios. Porque creen que en ellos la divinidad está particularmente presente. De ahí que el templo sea considerado como un lugar sagrado, que merece veneración y culto.

Sin embargo, en el evangelio que hoy hemos leído, Jesús ha hablado del templo no ya como un lugar o de un edificio. Hay un cambio radical. Jesús habla del templo de su cuerpo, de él mismo como templo. ¿Qué consecuencias tienen para nosotros estas palabras del Señor? ¿Qué significan para nuestra fe y nuestra práctica cristiana?.

Durante los tres primeros siglos, los cristianos no tenían templos. No tenían iglesias. Se reunían, sobre todo para celebrar la eucaristía de Jesús, en casa de algunos de ellos. Cuando San Pablo, en sus cartas, habla de la iglesia de Corinto o de la iglesia que está en Roma, no se refiere a ningún edificio o templo sino a la comunidad cristiana (de hecho, la palabra griega iglesia significa asamblea, comunidad reunida). Y el primer mártir cristiano, San Esteban, nos dice el libro de los Hechos de los Apóstoles que proclamó atrevidamente en Jerusalén que Dios no habita en edificios construidos por los hombres (7,47).

Decíamos que en la tradición de la mayoría de las religiones el templo es el lugar abierto al encuentro con Dios porque allí se cree que Dios está especialmente presente. Desde la perspectiva de la fe cristiana donde Dios está singularmente presente, donde nos encontramos personalmente con él, es en la persona de Jesús de Nazaret. Por eso, él es el nuevo templo de Dios. No en este o aquel edificio, sino en el hombre Jesús, por eso él habla de su cuerpo, es donde Dios nos revela, se nos comunica, se nos da.

Y como consecuencia de esta nueva concepción religiosa, de esta nueva visión, no ya unos edificios, unos lugares, sino un hombre, Jesús, el apóstol San Pablo puede decir que también nosotros, cada uno de nosotros, es templo de Dios. ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?. Porque desde el día de nuestro bautismo hemos sido sumergidos en Jesucristo, incorporados a él, y el Espíritu de Dios vive en nosotros. Es decir, no hay que ir a buscar a Dios fuera de nosotros sino en nosotros. Está ahí, en mi persona, en la persona de cada uno de mis hermanos y hermanas. Somos lugar sagrado, digno de toda veneración y respeto, templo de Dios.

Cuando miramos a nuestro mundo vemos vidas amenazadas gravemente por la pobreza y la exclusión, por la violencia, la enfermedad, la falta de afecto o compañía. También estas vidas son templo de Dios... pero son templos profanados. Son situaciones que se pueden evitar y cambiar. En una humanidad que pide justicia, descubrimos un terrible abismo entre el Norte y el Sur. En un mundo que clama por la paz, encontramos demasiadas personas bajo el signo de la violencia. En una cultura que aspira a la igualdad, reconocemos que hombres y mujeres no tienen las mismas posibilidades. En un mundo globalizado vemos pueblos enteros marginados por falta de recursos económicos, necesarios para afrontar la vida. No podemos desentendernos de estas situaciones de vida. Esas personas también son templo de Dios.

Celebrar la dedicación de la Basílica de Letrán es expresar la comunión de todas las comunidades cristianas con el Papa. Toda la Iglesia se siente unida en la misión de Jesucristo: anunciar el evangelio y colaborar en la extensión del Reino de Dios. Es el sentido y la misión de toda la Iglesia. La comunión está en la raíz misma de la Iglesia.

Escuchábamos en la primera lectura aquella visión del profeta Ezequiel: del templo de Dios mana un río de agua vivificante. Que también nuestra parroquia, brote vida fecunda para todos y todas, para nuestro pueblo.

Francisco Albuixech

Realizada con software libreRealizada con sistema operativo GNU/LinuxRealizada con sistema operativo GNU/LinuxRealizada con distribución UbuntuRealizada con editor HTML BluefishRealizada con programación web con phpRealizada con base de datos web con mysqlRealizada con navegadores de referencia Firefox y ChromiumRealizada con navegadores de referencia Firefox y ChromiumRealizada con FTP FilezillaRealizada con retoque fotográfico con GimpRealizada con dibujo vectorial con InkscapeRealizada con edición multimedia con Kdenlive y CinelerraRealizada con edición multimedia con Kdenlive y CinelerraRealizada con conversión de formatos multimedia con WinFFRealizada con reproductor multimedia VLCRealizada con edición de PDF con PDF EditorRealizada con suite ofimática Openoffice | Contenidos bajo licencia Creative Commons | cumple el estándar XHTML 1.1cumple el estándar CSS 3.0cumple el estándar WAI-AA de accesibilidad

[Comunidad Parroquial San Pedro. Puerto de Sagunto]