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EL BAUTISMO DEL SEÑOR (B) - EL BAPTISME DEL SENYOR (B)

HOMILÍA

Tú eres mí Hijo amado, mi predilecto.

Este domingo, de la fiesta litúrgica del Bautismo del Señor, es un domingo puente entre la Navidad-Epifanía y los domingos del tiempo ordinario. Está situado dentro de la dinámica de las manifestaciones de Jesús y como desde su bautismo Jesús se abre a la vida pública. Se compromete en hacer la voluntad del Padre.

El bautismo de Jesús no es solamente el recuerdo de que el Padre le llenó de su Espíritu, sino también de que fue llamado. Jesús, como ungido de Dios, fue consagrado para una misión muy concreta. Jesús en el bautismo, nace como enviado de Dios y se siente llamado a dedicar su vida entera a dar a conocer el amor del Padre para con todos. Hasta aquel momento Jesús, con su vida sencilla, trabajando y orando en medio de la gente de su pueblo, se había preparado para escuchar la llamada definitiva a manifestarse a las personas. El Espíritu le conduce a anunciar a todos, con la palabra y el testimonio, la venida del Reino.

Hoy es un día muy apropiado para reflexionar sobre nuestro bautismo que recibimos un día de pequeños, veamos:

¿Por qué se bautiza a los niños?. Durante los primeros siglos del cristianismo, hasta el siglo IV más o menos, lo normal era entrar en la Iglesia en edad adulta y recibir el bautismo después de una larga preparación en el catecumenado. Pero con la expansión del evangelio y, sobre todo, con el reconocimiento del cristianismo como religión oficial del imperio romano, se pasó a otra situación en la que lo normal sería nacer ya, en cierto modo, dentro de la Iglesia, con lo que el catecumenado y el bautismo de adultos caería en desuso y se introduciría masivamente el bautismo de los niños. A partir de entonces se perdería poco a poco la conciencia de que el bautismo es signo o sacramento de la fe, no sólo de la fe de la iglesia o de los padres sino también y en especial de la fe de los bautizados.

Este cristianismo convencional o sociológico en el que se nace y se bautiza a los niños por costumbre, como si fuera un trámite, no puede sostenerse por más tiempo en una sociedad pluralista y en un mundo secularizado, como es el nuestro, en el que es preciso, de nuevo, optar por el evangelio personalmente. De esto hemos de tomar conciencia los cristianos y cristianas y los que queremos vivir en cristiano. Por eso aumenta cada día el número de aquellos que se preguntan qué sentido tiene todavía bautizar a los niños o niñas, o de los padres que aplazan el bautismo de sus hijos e, incluso, que no los bautizan diciendo que ya verán ellos lo que hacen cuando sean mayores y puedan elegir por si mismos la religión que quieren seguir.

Repito que hemos de tomar conciencia de este momento actual que estamos viviendo en una sociedad pluralista como la nuestra en el que es preciso elegir personalmente por el evangelio. Ser cristiano no está en bautizar a los hijos y olvidarse del cristianismo, como sucede actualmente, ser cristiano es seguir toda la vida el camino de Jesús, cumplir la voluntad del Padre, el cristianismo configura una forma de vivir. Hoy día el ochenta o noventa por ciento bautiza por una tradición, por si acaso... pero ellos viven olvidados del evangelio de Jesús, la Iglesia para la mayoría es una fábrica de Sacramentos. Esta es la realidad actual. ¿qué hacer?. Ahí está la interrogación para todos.

Para Jesús el bautismo en el Jordán fue el principio de su vida pública. Así debe ser para nosotros nuestro bautismo. Somos hijos de Dios, somos sus siervos, para hacer su voluntad: “Para que abras los ojos a los ciegos, saques a los cautivos de la prisión y de la mazmorra a los que habitan en las tinieblas”.

No tiene sentido recibir el bautismo si no estamos dispuestos a cumplir la misión que se nos encomienda en el mundo, si no nos convertimos al evangelio y no nos comprometemos en la evangelización.

Nos hicieron cristianos: ¿Hemos aceptado el compromiso que en nuestro nombre hicieron nuestros padres y padrinos en el bautismo? ¿Hasta qué punto nos sentimos cristianos, comprometidos con Cristo?

Francisco Albuixech

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