benvingudes i benvinguts a

logo de la Web Parroquial San Pedro


san-pedro.org és l'espai a la xarxa de la comunitat parroquial de Sant Pere Apòstol, per construir comunitat també des d'internet

Contenido
La Torre, el logo de la parroquia

Organigrama

XXII DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO (C) - DIUMENGE XXII DURANT L'ANY (C)

HOMILÍA

El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido

El evangelio de hoy continúa en la misma temática que el del pasado domingo. Leíamos entonces que vendrán de Oriente y Occidente, del Norte y del Sur y se sentarán a la mesa en el Reino. Hoy se nos dice que es preciso hacer partícipes de lo que hay en nuestra vida a los pobres, a los marginados y excluidos de esta sociedad, etc.

Jesús, nos dice el evangelio de hoy, fue a comer en casa de uno de los principales fariseos, el cual reunió también a sus amigos, y aunque Jesús prefería sentarse a la mesa con gente más sencilla, razón por la que era criticado por la clase de escribas y fariseos tantas veces, aceptó la invitación. Jesús observaba la conducta de los otros invitados, y se da cuenta de cómo se peleaban por los primeros puestos, les propuso un ejemplo: Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal… y después, dirigiéndose al que lo había invitado, le dijo: Cuando des una cena invita a los pobres, que no pueden pagarte, y te pagarán cuando resuciten los justos.

Este evangelio nos lleva a pararnos a pensar en nuestra vida cristiana. Jesús con sus palabras descubre la vanidad de aquellos que se creen los mejores, los santones, los que ocupan los primeros puestos. Frente a la astucia de los ricos que invitan a los ricos, opone la prudencia de los que saben dar sin recompensa y sientan a los pobres en su mesa.

De este evangelio se desprenden dos ideas fundamentales que podemos aplicar en nuestras vidas:

1ª.- El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Con estas palabras, Jesús, denuncia la actitud de los fariseos y de toda su justicia, que no es suficiente para sentarse en el banquete del Reino de Dios.

De los fariseos se dice que tenían por costumbre ayudar por las calles y plazas, que se tenían por justos y desprecian con esta su postura a los de la clase más sencilla del pueblo. Pero Jesús les dirá que hasta las prostitutas les adelantarán en el reino de Dios. Porque todo aquel que se cree superior o se enaltece ha de ser humillado.

Esta denuncia que hace Jesús a la postura de los fariseos es válida también para nuestra sociedad. Nuestro mundo, dividido en dos clases: ricos y pobres hace que unos impongan siempre sus ideas sobre los otros. Los ricos avasallan a los pobres. Los orgullosos siempre están dispuestos a figurar delante de la sociedad a diferencia de los humildes que siempre están dispuestos a servir, sin ser vistos y sin esperar nada. Esto es lo que hizo Jesús a lo largo de toda su vida, servir a los demás sin esperar recompensa alguna, sin ser visto ni aplaudido.

2ª.- Te pagarán cuando resuciten los justos. Estas palabras de Jesús chocan fuertemente en nuestros oídos acostumbrados a oír otro lenguaje que nos presenta la tele y demás medios consumistas de nuestra sociedad, que aspira sólo a relacionarse con la gente bien situada, con los que pueden favorecer o proporcionar prestigio. Pero a pesar de todo esto ahí tenemos las palabras de Jesús que nos invitan a poner en práctica su evangelio.

Sentar a la mesa a los pobres, lisiados, cojos y ciegos, traducido a nuestro lenguaje es solidarizarse con su esperanza, con su lucha, compartir con ellos el hambre y la sed de justicia. El que se solidariza con los pobres heredará también la promesa de los pobres: Felices los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios.

Celebremos ahora la Eucaristía, este banquete que cada domingo nos reúne a los cristianos. Este banquete en torno al cual crece la Iglesia. Y que Jesús esté siempre con nosotros para que aprendamos a caminar por su camino.

Francisco Albuixech

REFLEXIONES

No buscamos poder, prestigio, estima para nosotros mismos. (…) Sabemos cómo las cosas en la sociedad civil, y no raramente también en la Iglesia, sufren por el hecho de que muchos de aquellos a quienes les ha sido conferida una responsabilidad trabajan para sí mismos y no para la comunidad.

Benedicto XVI

• ¿Vivo desinteresadamente? ¿Cómo defino mi relación con otras personas (familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo,…)?

• ¿Cómo se relacionan las personas que conoces?, ¿buscan los primeros puestos?, ¿se comprometen en proyectos comunes, gratuitos, al servicio de los demás?

Realizada con software libreRealizada con sistema operativo GNU/LinuxRealizada con sistema operativo GNU/LinuxRealizada con distribución UbuntuRealizada con editor HTML BluefishRealizada con programación web con phpRealizada con base de datos web con mysqlRealizada con navegadores de referencia Firefox y ChromiumRealizada con navegadores de referencia Firefox y ChromiumRealizada con FTP FilezillaRealizada con retoque fotográfico con GimpRealizada con dibujo vectorial con InkscapeRealizada con edición multimedia con Kdenlive y CinelerraRealizada con edición multimedia con Kdenlive y CinelerraRealizada con conversión de formatos multimedia con WinFFRealizada con reproductor multimedia VLCRealizada con edición de PDF con PDF EditorRealizada con suite ofimática Openoffice | Contenidos bajo licencia Creative Commons | cumple el estándar XHTML 1.1cumple el estándar CSS 3.0cumple el estándar WAI-AA de accesibilidad

[Comunidad Parroquial San Pedro. Puerto de Sagunto]