benvingudes i benvinguts a

logo de la Web Parroquial San Pedro


san-pedro.org és l'espai a la xarxa de la comunitat parroquial de Sant Pere Apòstol, per construir comunitat també des d'internet

Contenido
La Torre, el logo de la parroquia

Organigrama

IV DOMINGO DE CUARESMA (A) - DIUMENGE IV DE QUARESMA (A)

HOMILÍA

Fue, se lavó, y, volvió con vista

Este cuarto domingo de Cuaresma, llamado tradicionalmente, domingo Laetare (domingo de la alegría), en cierta medida, suaviza el clima penitencial de este tiempo cuaresmal.

Hoy, la Iglesia nos propone una pausa de alegría. Pero, ¿cuál es el motivo por el que hemos de alegrarnos?. La cercanía de la Pascua y, ante todo, el amor y la ternura de Dios. Un domingo lleno de consecuencias para cada uno de nosotros. Pues la fe es un don y un proceso que nos conduce de la oscuridad del pecado a la luz de la gracia. En otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el mundo. Caminad como hijos de la luz, escuchamos en la segunda lectura de hoy.

Jesucristo es la luz que ilumina a todo hombre. Los cristianos hemos pasado, como el ciego, de las tinieblas a la luz, y somos luz para los demás. creo, Señor. Son las palabras centrales del evangelio de hoy.

En el Evangelio de hoy se nos relata el episodio del ciego de nacimiento, recuperando la alegría en la curación que recibió de Jesús. Una alegría unida a la luz, ya que cuando abunda la oscuridad no resulta fácil estar alegre. Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Así Jesús nos revela dos clases de ceguera: la ceguera física del ciego de nacimiento y la ceguera espiritual de los fariseos, que no aceptan a Jesús como Luz del mundo. Los discípulos le preguntaron: Maestro, ¿quién pecó, este o sus padres, para que naciera ciego?. Esta mentalidad judía pensaba que había una relación entre la enfermedad y el pecado. Pero Jesús es claro: Ni este pecó ni sus padres, sino para que se manifiesten en él las obras de Dios. Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo, afirma con contundencia Jesús.

Los ojos del corazón de los fariseos están ciegos y no ven la misericordia de Dios: Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado. Interrogan al ciego. Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos? .

Después de esta confusión, Jesús vuelve a encontrarse con el ciego, ahora expulsado: Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo: ¿crees tú en el Hijo del hombre? ; preguntó el ciego: ¿Y quién es, Señor, para que crea en él? . Jesús le dijo: Lo está viendo: el que te está hablando, ese es. Y el ciego expresa esta manifestación de fe: Creo, Señor, y se postró ante Jesús.

Al final, Jesús, disgustado con los fariseos por su torpeza y ceguera afirma: Si estuvierais ciegos, no tendríais pecado, pero como decís que veis, vuestro pecado persiste. Esta lectura nos hace una llamada en este cuarto domingo de cuaresma a la conversión y a no cerrarnos a la Luz de Dios. El hombre mira las apariencias, pero el Señor mira el corazón.

Caminemos esperanzados con alegría hacia la Pascua.

Que esta Eucaristía nos prepare a toda la comunidad a vivir las celebraciones cercanas de la Semana Santa. Señor, ilumina los ojos de nuestro corazón.

Francisco Albuixech

EL EVANGELIO EN CASA

Ambientación:

Estamos impregnados de una cultura de poder como elemento imprescindible para arreglar el mundo. Eso nos lleva a tratar de conseguirlo, mostrarlo o aparentarlo. Surgen diosecillos que, en cuanto rascas un poco, muestran su mediocridad, incapacidad e impotencia. Se desvanecen.

Nos preguntamos:

¿Qué le ofrecemos a Dios la sencillez o la apariencia?. ¿Nos sentimos enviados a transmitir el sentido del pecado o la experiencia del perdón?. ¿Somos imágenes vivas de Dios o reservamos esa función para las estatuas?.

Proclamamos la Palabra:

Juan 9,1-41

Nos dejamos iluminar:

Vivir la experiencia del perdón incondicional de Dios es como entrar en la piscina de Siloé y comprobar que estamos libres para vivir, caminar y ver. Pero es, también una invitación a sentirnos invitados, enviados, a hacer posible esa experiencia en otros.

Seguimos a Jesucristo:

Frente a todos los prejuicios, frente a las interpretaciones legalistas, frente a un concepto de justicia legal que incapacita para entender a Dios. Hemos de proclamar la gratuidad desbordante de un Dios Padre.

Eucaristía, 3 de abril de 2011

Realizada con software libreRealizada con sistema operativo GNU/LinuxRealizada con sistema operativo GNU/LinuxRealizada con distribución UbuntuRealizada con editor HTML BluefishRealizada con programación web con phpRealizada con base de datos web con mysqlRealizada con navegadores de referencia Firefox y ChromiumRealizada con navegadores de referencia Firefox y ChromiumRealizada con FTP FilezillaRealizada con retoque fotográfico con GimpRealizada con dibujo vectorial con InkscapeRealizada con edición multimedia con Kdenlive y CinelerraRealizada con edición multimedia con Kdenlive y CinelerraRealizada con conversión de formatos multimedia con WinFFRealizada con reproductor multimedia VLCRealizada con edición de PDF con PDF EditorRealizada con suite ofimática Openoffice | Contenidos bajo licencia Creative Commons | cumple el estándar XHTML 1.1cumple el estándar CSS 3.0cumple el estándar WAI-AA de accesibilidad

[Comunidad Parroquial San Pedro. Puerto de Sagunto]