benvingudes i benvinguts a

logo de la Web Parroquial San Pedro


san-pedro.org és l'espai a la xarxa de la comunitat parroquial de Sant Pere Apòstol, per construir comunitat també des d'internet

Contenido
La Torre, el logo de la parroquia

Organigrama

XVI DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO (A) - DIUMENGE XVI DURANT L'ANY (A)

HOMILÍA

Dejadlos crecer juntos hasta la siega

El pasado domingo, éste y el próximo, el Señor nos habla mediante las parábolas del Reino. El Señor nos revela cómo se implanta el Reino de Dios, cómo se desarrolla, qué cosas favorecen su crecimiento y cuáles lo dificultan, y cómo éste, finalmente, llegará a su plena instauración. Podríamos decir que se va instaurando el Reino de Dios en la tierra en la medida que en las personas, en las relaciones personales y en las actividades humanas se hacen las cosas a imagen de Dios.

Hoy el evangelio nos ofrece tres parábolas: el Reino de los cielos se parece: a un hombre que sembró buena semilla en su campo; se parece a un grano de mostaza; se parece a la levadura. Estas parábolas les desconcertaron, pues ellos esperaban un reino distinto al que les presentaba Jesús. Para seguir a Jesús no hay que soñar en cosas grandes. Es un error que sus seguidores busquen una Iglesia poderosa y fuerte, como en otros tiempos, que se imponga sobre los demás. Para Jesús no fue fácil llevar adelante su proyecto. Rápidamente se encontró con la crítica y el rechazo. Sus palabras no tenían la acogida que cabía esperar. Entre sus seguidores más cercanos empezaba a despertarse el desaliento y la desconfianza. Se preguntarían muchas veces ¿Merece la pena seguir trabajando junto a Jesús? ¿No era todo aquello una utopía imposible?...

Pese a la advertencia de Jesús, una y otra vez caemos los cristianos en la vieja tentación de pretender separar el trigo y la cizaña. Sorprende la dureza de que ciertas personas que se dicen creyentes se atreven a condenar a quienes se han alejado de la fe y de la Iglesia.

Me atrevería a invitaros:

a) a no asustarnos ni escandalizarnos fácilmente ni exagerar lo que vemos de malo; tenemos una tendencia maniquea a catalogar a las personas en buenas y malas.

b) a ser compresivos y tolerantes, como lo es Dios, y como aparece Jesús en el evangelio; ¿qué actitud hubiéramos tenido nosotros ante el hijo pródigo que vuelve? ¿ante la oveja que se ha descarriado voluntariamente? ¿o ante Pedro que ha negado al Maestro? ¿hubiéramos actuado con corazón comprensivo, como Jesús?

c) sobre todo se nos invita a no meternos a jueces, ni a tomar la justicia por nuestra mano. Si Dios permite la coexistencia del trigo y la cizaña, y si Jesús mostró tanta paciencia hasta que llegara la hora, dando tiempo a las personas para que fueran madurando, ¿quién somos nosotros para precipitarnos en el juicio y en la acción justiciera, descalificando a diestro y siniestro, llenos de intransigencia? Como los dos apóstoles que reaccionaron ante un pueblo que no les acogía: Maestro, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo?.

Debemos aprender a ser humanos y tolerantes, a tener buen corazón, a no ser amantes de medidas drásticas ni violentas, a ser capaces de dialogar con los que no piensan como nosotros, ¿cuándo aprenderemos el talante de diálogo que nos quiso enseñar el Vaticano II para con los otros cristianos y para los no creyentes y para con el mundo de hoy? .

No es que Jesús nos esté diciendo que todo da igual, que es indiferente el bien o el mal, que tenemos que conformarnos y dejar de luchar. Convivir con el mal no significa aceptarlo y aprobarlo. Lo que sí nos quiere enseñar Jesús es que nuestro método debe ser la paciencia: la paciencia infinita de Dios.

La Eucaristía es el gran medio para extender el Reino de Dios en nuestra vida. Pidamos al Señor que trabajemos siempre como sembradores de trigo, y que cada vez seamos menos de cizaña.

Francisco Albuixech



Ninguna idea y ninguna religión justifican la violencia ni las armas. Las ideas se defienden con la razón, la palabra y la pluma. Las religiones no hay por qué defenderlas… se creen o no, pero no necesitan defensa. Jesús pudo defenderse, pero prefirió morir. No hay caridad mejor que dar la vida por los amigos, ni mayor heroísmo que dar la vida por las ideas

A. Alcalá, prólogo a la obra Bainton, “El Hereje perseguido”



Te pedimos, Señor, por todos los que se desalientan
al ver tanto mal en el mundo,
que no se rindan ni lo den todo por perdido,
y empiecen a cambiar ellos.
Te pedimos por los optimistas que se sienten con ánimos
para arreglar el mundo,
que sean capaces de contagiar su entusiasmo
y estimulen con su ejemplo.
Te pedimos también por los despistados
y los que no se quieren enterar,
que no se conformen con pasar por la vida de puntillas,
y se comprometan.
Te pedimos, en fin, por todos nosotros,
para que no nos sintamos solos,
sino que contemos y tengamos en cuenta a los demás.

hoja de Eucaristía, 17 de Julio de 2011


Realizada con software libreRealizada con sistema operativo GNU/LinuxRealizada con sistema operativo GNU/LinuxRealizada con distribución UbuntuRealizada con editor HTML BluefishRealizada con programación web con phpRealizada con base de datos web con mysqlRealizada con navegadores de referencia Firefox y ChromiumRealizada con navegadores de referencia Firefox y ChromiumRealizada con FTP FilezillaRealizada con retoque fotográfico con GimpRealizada con dibujo vectorial con InkscapeRealizada con edición multimedia con Kdenlive y CinelerraRealizada con edición multimedia con Kdenlive y CinelerraRealizada con conversión de formatos multimedia con WinFFRealizada con reproductor multimedia VLCRealizada con edición de PDF con PDF EditorRealizada con suite ofimática Openoffice | Contenidos bajo licencia Creative Commons | cumple el estándar XHTML 1.1cumple el estándar CSS 3.0cumple el estándar WAI-AA de accesibilidad

[Comunidad Parroquial San Pedro. Puerto de Sagunto]