benvingudes i benvinguts a

logo de la Web Parroquial San Pedro


san-pedro.org és l'espai a la xarxa de la comunitat parroquial de Sant Pere Apòstol, per construir comunitat també des d'internet

Contenido
La Torre, el logo de la parroquia

Organigrama

V DOMINGO DE CUARESMA (A) - DIUMENGE V DE QUARESMA (A)

LECTURA PRIMERA

Ez 37, 12-14

Os infundiré mi espíritu, y, viviréis

LECTURA PRIMERA

Ez 37:12-14

Us infondré el meu esperit i recobrareu la vida

Lectura de la profecía de Ezequiel:

Así dice el Señor:

-«Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel.

Y, cuando abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío, sabréis que soy el Señor.

Os infundiré mi espíritu, y viviréis; os colocaré en vuestra tierra y sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo hago.»

Oráculo del Señor.

Lectura de la profecia d’Ezequiel:

Això diu el Senyor Déu: «Mira, poble meu , jo obriré els vostres sepulcres. us en faré sortir i us faré entrar en el territori d’Israel. Llavors poble meu, quan obriré els vostres sepulcres i us en faré sortir, sabreu que jo sóc el Senyor. Us infondré el meu esperit i recobrareu la vida, i us deixaré en el vostre territori. Llavors sabreu que jo, el Senyor, ho he anunciat i ho he complert.» Diu el Senyor Déu.

SALMO RESPONSORIAL

129, 1-2- 3-4ab. 4c-6. 7-8(R.: 7)

SALM RESPONSORIAL

129:1-2, 3-4, 5-6, 7-8 (R.: 7)

R. Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa.

Desde lo hondo a ti grito, Señor; Señor, escucha mi voz; estén tus oídos atentos a la voz de mi súplica. R.

Si llevas cuentas de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Pero de ti procede el perdón, y así infundes respeto. R.

Mi alma espera a en el Señor, espera en su palabra; mi alma aguarda al Señor, más que el centinela la aurora. Aguarde Israel al Señor, como el centinela la aurora. R.

Porque del Señor viene la misericordia, la redención copiosa; y él redimirá a Israel de todos sus delitos. R.

R. Són del Senyor l’amor fidel i la redempció generosa.

Des de l’abisme us crido, Senyor.

Escolteu el meu clam.

Estigueu atent, escolteu

aquest clam que us suplica. R.

Si tinguéssiu en compte les culpes,

¿qui es podria sostenir?

Però és molt vostre perdonar,

i això ens infon respecte. R.

Confio en la paraula del Senyor.

La meva ànima hi confia.

Espera el Senyor la meva ànima,

més que els sentinelles el matí. R.

Que esperin el matí els sentinelles!

Israel espera en el Senyor,

perquè són del Senyor l’amor fidel

i la redempció generosa.

És ell qui redimeix Israel

de totes les seves culpes. R.

SEGUNDA LECTURA

Rm 8, 8-11

El Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros

LECTURA SEGONA

Rm 8:8-11

L’Esperit d’aquell que va ressuscitar Jesús d’entre els morts, habita en vosaltres

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos:

Hermanos:

Los que viven sujetos a la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo.

Pues bien, si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justificación obtenida. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.

Lectura de la carta de sant Pau als cristians de Roma:

Germans, els qui viuen d’acord amb les mires naturals no poden agradar a Déu. Però vosaltres no viviu segons les mires naturals sinó segons les de l’esperit, perquè l’Esperit de Déu habita en vosaltres, i si algú de vosaltres no tingués l’Esperit de Crist, no seria de Crist. Però si Crist està en vosaltres, encara que el cos hagi de morir per culpa del pecat, com que sou justos, l’Esperit és la vostra vida. I si habita en vosaltres l’Esperit d’aquell que va ressuscitar Jesús d’entre els morts, també, gràcies al seu Esperit que habita en vosaltres, aquell que va ressuscitar el Crist d’entre els morts donarà la vida als vostres cossos mortals.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

Jn 11,25a-26

VERS ABANS DE L'EVANGELI

Jo 11:25a-26

Yo soy la resurrección y la vida -dice el Señor-; el que cree en mí no morirá para siempre.

Jo sóc la resurrecció i la vida, diu el Senyor; els qui creuen en mi, no moriran mai més.

EVANGELIO

Jn 11, 1-45

Yo soy, la resurrección y la vida

EVANGELI

Jo 11:1-45

Jo sóc la resurrecció i la vida

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, un cierto Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta, su hermana, había caído enfermo. María era la que ungió al Señor con perfume y le enjugó los pies con su cabellera; el enfermo era su hermano Lázaro. Las hermanas mandaron recado a Jesús, diciendo:

-«Señor, tu amigo está enfermo.»

Jesús, al oírlo, dijo:

-«Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»

Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba. Sólo entonces dice a sus discípulos:

-«Vamos otra vez a Judea.»

Los discípulos le replican:

-«Maestro, hace poco intentaban apedrearte los judíos, ¿y vas a volver allí? » Jesús contestó:

-«¿No tiene el día doce horas? Si uno camina de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si camina de noche, tropieza, porque le falta la luz.» Dicho esto, añadió:

-«Lázaro, nuestro amigo, está dormido; voy a despertarlo.»

Entonces le dijeron sus discípulos:

-«Señor, si duerme, se salvará.»

Jesús se refería a su muerte; en cambio, ellos creyeron que hablaba del sueño natural. Entonces Jesús les replicó claramente:

-«Lázaro ha muerto, y me alegro por vosotros de que no hayamos estado allí, para que creáis. Y ahora vamos a su casa.» Entonces Tomás, apodado el Mellizo, dijo a los demás discípulos:

-«Vamos también nosotros y muramos con él.»

Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Betania distaba poco de Jerusalén: unos tres kilómetros; y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús:

-«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.» Jesús le dijo:

-«Tu hermano resucitará.»

Marta respondió:

-«Sé que resucitará en la resurrección del último día.»

Jesús le dice:

-«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?» Ella le contestó:

-«Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»

Y dicho esto, fue a llamar a su hermana María, diciéndole en voz baja: -«El Maestro está ahí y te llama.»

Apenas lo oyó, se levantó y salió adonde estaba él; porque Jesús no había entrado todavía en la aldea, sino que estaba aún donde Marta lo había encontrado. Los judíos que estaban con ella en casa consolándola, al ver que María se levantaba y salía deprisa, la siguieron, pensando que iba al sepulcro a llorar allí. Cuando llegó María adonde estaba Jesús, al verlo se echó a sus pies diciéndole:

-«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano.» Jesús, viéndola llorar a ella y viendo llorar a los judíos que la acompañaban, sollozó y, muy conmovido, preguntó: -«¿Dónde lo habéis enterrado?»

Le contestaron:

-«Señor, ven a verlo.»

Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban:

-«¡Cómo lo quería!»

Pero algunos dijeron:

-«Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?»

Jesús, sollozando de nuevo, llega al sepulcro. Era una cavidad cubierta con una losa.

Dice Jesús:

-«Quitad la losa.»

Marta, la hermana del muerto, le dice:

-«Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.»

Jesús le dice:

-«¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?»

Entonces quitaron la losa.

Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo:

-«Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado.» Y dicho esto, gritó con voz potente:

-«Lázaro, ven afuera.»

El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo: -«Desatadlo y dejadlo andar.»

Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

Lectura de l’evangeli segons sant Joan:

En aquell temps, caigué malalt un home que es deia Llàtzer. Era de Bet-Hània, el poble de Maria i de la seva germana Marta. Maria era la qui, més endavant, ungí el Senyor amb perfum i li eixugà els peus amb els cabells. Llàtzer, el malalt, era el seu germà. Les dues germanes enviaren a dir a Jesús: «Senyor, aquell que estimeu està malalt». Jesús, en sentir això, digué: «Aquesta malaltia no és mortal; és per a donar glòria a Déu: el Fill de Déu en serà glorificat». Jesús estimava Marta i la seva germana i Llàtzer. Després de rebre la notícia de la malaltia, es quedà encara dos dies al lloc on era. Després, passats aquests dies, digué als deixebles: «Tornem a Judea». Ells li digueren: «Rabí, fa poc que els jueus us volien apedregar, ¿i ara hi torneu?» Jesús contestà: «La claror del dia dura dotze hores. Els qui caminen de dia no ensopeguen, perquè veuen la claror d’aquest món, però els qui caminen de nit sí que ensopeguen, perquè els manca la claror». Després afegí: «Llàtzer, el nostre amic, s’ha adormit; vaig a despertar-lo». Els deixebles li digueren: «Senyor, si s’ha adormit, es posarà bo». Jesús es referia a la seva mort, però els deixebles es pensaven que parlava del son ordinari. Llavors Jesús els digué clarament: «Llàtzer és mort. M’alegro de no haver estat allà; serà en profit vostre, perquè cregueu. Però ara anem-hi». Tomàs, el Bessó, digué als seus companys: «Anem-hi també nosaltres, morirem amb ell». Quan Jesús arribà, ja feia quatre dies que Llàtzer era al sepulcre. Bet-Hània és a prop de Jerusalem, cosa de tres quilòmetres, i molts dels jueus havien vingut a donar el condol a Marta i a Maria per la mort del seu germà. Marta, quan va saber que Jesús arribava, sortí a rebre’l. Maria es quedà a casa. Marta digué a Jesús: «Senyor, si haguéssiu estat aquí, el meu germà no s’hauria mort. Però fins i tot ara jo sé que Déu us concedirà tot el que li demaneu». Jesús li diu: «El teu germà ressuscitarà». Marta li respon: «Ja sé que ressuscitarà quan tothom ressusciti el darrer dia». Li diu Jesús: «Jo sóc la resurrecció i la vida. Els qui creuen en mi, encara que morin, viuran, i tots els qui viuen i creuen en mi, no moriran mai més. ¿Ho creus això?» Ella li diu: «Sí, Senyor: Jo crec que vós sou el Messies, el Fill de Déu que havia de venir al món». Havent dit això se n’anà a cridar la seva germana Maria i li digué en veu baixa: «El Mestre és aquí i et crida». Quan ella sentí això s’aixecà tot seguit i anà a trobar-lo. Jesús encara no havia entrat al poble, sinó que era a l’indret on Marta l’havia trobat. Els jueus que eren amb ella a casa per donar-li el condol, en veure que s’aixecava així i se n’anava, la seguiren, pensant-se que anava a plorar vora el sepulcre. Maria arribà on era Jesús i, en veure’l, es llançà als seus peus i li digué: «Senyor, si haguéssiu estat aquí el meu germà no s’hauria mort». Quan Jesús veié com plorava, i com ploraven també els jueus que l’havien acompanyada, es commogué profundament i es contorbà. Llavors preguntà: «¿On l’heu posat?» Li diuen: «Veniu a veure-ho, Senyor». A Jesús se li negaren els ulls. Els jueus deien: «Mireu com l’estimava ». Altres deien: «Aquest home que obrí els ulls al cec, ¿no hauria pogut fer que Llàtzer no morís?» Jesús, commogut altra vegada, arribà on era el sepulcre. Era una cova tancada amb una llosa. Jesús digué: «Traieu la llosa». Marta, la germana del difunt, diu a Jesús: «Senyor, ja es descompon; fa quatre dies que és mort». Li respon Jesús: «¿No t’he dit que si creus veuràs la glòria de Déu?» Llavors van treure la llosa. Després Jesús alçà els ulls al cel i digué: «Pare, us dono gràcies perquè m’heu escoltat. Ja sé que sempre m’escolteu, però dic això perquè ho sàpiga la gent que em rodeja i creguin que sou vós qui m’heu enviat». Havent dit això cridà fort: «Llàtzer, vine a fora». I el mort sortí. Tenia els peus i les mans lligats amb les benes d’amortallar i la cara lligada amb un mocador. Jesús els diu: «Deslligueu-lo i deixeu-lo caminar». Molts dels jueus que havien vingut a casa de Maria i veieren el que va fer Jesús, cregueren en ell.

Realizada con software libreRealizada con sistema operativo GNU/LinuxRealizada con sistema operativo GNU/LinuxRealizada con distribución UbuntuRealizada con editor HTML BluefishRealizada con programación web con phpRealizada con base de datos web con mysqlRealizada con navegadores de referencia Firefox y ChromiumRealizada con navegadores de referencia Firefox y ChromiumRealizada con FTP FilezillaRealizada con retoque fotográfico con GimpRealizada con dibujo vectorial con InkscapeRealizada con edición multimedia con Kdenlive y CinelerraRealizada con edición multimedia con Kdenlive y CinelerraRealizada con conversión de formatos multimedia con WinFFRealizada con reproductor multimedia VLCRealizada con edición de PDF con PDF EditorRealizada con suite ofimática Openoffice | Contenidos bajo licencia Creative Commons | cumple el estándar XHTML 1.1cumple el estándar CSS 3.0cumple el estándar WAI-AA de accesibilidad

[Comunidad Parroquial San Pedro. Puerto de Sagunto]